Las palabras del Papa en el avión de Alitalia que le traía España, así como la actitud de nuestro Presidente de Gobierno y de los grupúsculos que se han manifestado bajo el lema: "yo no te espero" me han impulsado a escribir esta entrada.
Desde el siglo XVII Europa vive un proceso de secularización que ha generado la separación Estado-Iglesia, la consolidación de la democracia como modelo político de tolerancia y ha permitido el avance científico y tecnológico de la Humanidad; sin embargo, desde hace un par de décadas este proceso se ha convertido en una corriente de relativismo moral en el que el individuo se pone en el centro de la creación, erigiendose en creador de sus leyes y modo de vida, independientemente del Derecho Natural, la ética y la moral que crearon y permitieron el ambiente propicio para la democracia. Es más, el Hombre ve a Dios como un enemigo a batir. Nadie mejor que el Santo Padre para expresarlo:
"¿Cuál es la aportación específica y fundamental de la Iglesia a esa Europa, que ha recorrido en el último medio siglo un camino hacia nuevas configuraciones y proyectos? Su aportación se centra en una realidad tan sencilla y decisiva como ésta: que Dios existe y que es Él quien nos ha dado la vida. Solo Él es absoluto, amor fiel e indeclinable, meta infinita que se trasluce detrás de todos los bienes, verdades y bellezas admirables de este mundo; admirables pero insuficientes para el corazón del hombre. Bien comprendió esto Santa Teresa de Jesús cuando escribió: “Sólo Dios basta”.
Es una tragedia que en Europa, sobre todo en el siglo XIX, se afirmase y divulgase la convicción de que Dios es el antagonista del hombre y el enemigo de su libertad. Con esto se quería ensombrecer la verdadera fe bíblica en Dios, que envió al mundo a su Hijo Jesucristo, a fin de que nadie perezca, sino que todos tengan vida eterna (cf. Jn 3,16)". Homilía del Papa durante la consagración de la Sagrada Familia
Así asistimos impasibles a hechos de extrema gravedad que socavan a la Sociedad y al Hombre, aunque al venir de la mano del relativismo moral se nos presentan como opciones personales a las que nadie puede oponerse. Entre estos hechos graves, sin mencionarlos todos, aparecen dos que me parecen muy sintomáticos de la deriva moral del Hombre: los movimientos que persiguen la dignidad de los primates y aquellos que defienden la igualdad de las familias monoparentales frente a la familia tradicional.
| Imagen de la misa de consagración de la basílica de la Sagrada Familia en Barcelona, oficiada por el Santo Padre |
En España, en el último sexenio asistimos a un anticlericalismo furibundo amparado, instigado y alimentado por el Presidente del Gobierno, en el que se persiguen los símbolos religiosos y se descalifican las posiciones de la Iglesia Católica. Como dijo el Papa, España vuelve a revivir el anticlericalismo de la II Republica, esa que tanto gusta a nuestro Presidente Rodriguez Zapatero (pongo sus apellidos en orden alfabético, tal y como quiere hacerlo obligatorio por ley); gracias a Dios, la consolidación democrática, la amplitud de la clase media desarrollada por el franquismo y el nivel cultural es mayor que en los años 30 y, por tanto, no se queman iglesias, ni se tortura y mata a monjas y curas (retomaré este tema en otro capítulo de Memoria Historica, en el que seguiremos buceando para desenmascarar la república idealizada de ZP).
Nuestro Presidente, que no tiene que olvidar que es el Presidente de todos los Españoles, no solo de los rojos (calificativo que él mismo usó para definirse), huye de España para no recibir al Papa, jefe de la Iglesia Católica y Jefe del Estado Vaticano, por sus creencias sobre la religión. Eso si, su moral laicista no le impide salir corriendo a celebrar el Desayuno de la Oración con Obama o el fin del Ramadán en Estambul, ¡qué geta! Hubiese quedado mejor retratado su laicismo ante la opinión publica española si hubiese recibido al Papa en el aeropuerto de Santiago y luego se hubiese ausentado de la misa. Porque no olvidemos que España es mayoritariamente católica, tan solo hay que ver la afluencia de personas a los actos religiosos de este fin de semana.
Benedicto XVI, totus tuus
Definiciones
Laicismo: (de laico) Doctrina que defiende la independencia del hombre o de la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión religiosa.(1)
Anticlericalismo: (de ) Contrario al clero.(1)
Secularismo: (de secular) aquel pensamiento o actuación que es perteneciente o relativo a la vida, estado o costumbre del siglo o mundo y, por tanto, que no tiene órdenes clericales y es ajeno a las prácticas y usos religiosos.(2)
Fuentes
(1) definiciones de Laicismo y anticlericalismo según el diccionario de la RAE (http://buscon.rae.es/draeI/)
(2) definición de secularismo en Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Secularismo)
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