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jueves, 19 de junio de 2014

Paradojas historicas

Tras la abdicación de Juan Carlos I, el próximo 19 de junio será coronado su hijo Felipe de Borbon con el nombre de Felipe VI.

El azar historico ha querido que Felipe suba al trono en el año 2014, año en el que los nacionalistas e independentistas catalanes celebran el tricentenario de la caida de Barcelona en la Gurra de Sucesión española. Ese dia lo celebran los catalanes como el dia nacional de Cataluña ("diada nacional" según el argot nacionalista). Es curioso, o por lo menos lo es para mi, que celebren una derrota como dia de orgullo nacional, imagino que tiene que ver con su natural tendencia al victimismo.

El azar tambien ha querido que Felipe incorpore como ordinal el siguiente a Felipe V, el primer rey de la casa borbonica. El cual asumió el trono a la muerte de Carlos II, ultimo de los reyes de la casa de Austria. Inicialmente el heredero de Carlos II iba a ser el principe de Baviera, Jose Fernando, tal y como habian pactado los reinos europeos en el primer tratado de partición de la monarquia hispanica (La Haya, 1698). La repentina muerte de del principe bavaro, obligó a las monarquias europeas a un segundo tratado de partición donde el archiduque Carlos de Hasburgo se quedaba con el trono hispanico, esta partición se hizó a espaldas de España. Carlos II decide cambiar su testamente y dejarle el trono al segundo hijo del Delfin de Francia, con la esperanza de que al ser nieto de Luis XIV este no participe en el desmembramiento del reino. Asi, Felipe V es coronado en Madrid el 18 de febrero de 1701. A partir de ese momento emprende un viaje de 20 días por el reino jurando los fueros del Reino de Aragón en Zaragoza (17 de septiembre de 1701) y los del principado de Cataluña en Lérida, posteriormente confirmados en Barcelona (4 de octubre de 1701).

¿Qué ocurre para que Felipe V derogue los fueros catalanes por medio del Decreto de Nueva Planta de 1716?

El Archiduque Carlos de Hasburgo, los ingleses y holandeses, temerosos de una gran alianza franco-española crean en septiembre de 1701 la Gran Alianza, y en 1702 declaran la guerra a Francia y España.

Esta lucha internacional por establecer una nueva realidad geopolitica mundial, en España se convierte en una guerra civil entre reinos que apuestan por una casa u otra casa monarquica en función de sus intereses propios. Asi Castilla, Navarra, las Vascongadas y el valle de Arna se alian con los borbones, la corona de Aragón (Aragón, Valencia y el Principado de Cataluña) con los Hasburgos, estos ultimos tras haber sufrido el peso de la corona borbonica y francesca durante su "independencia" de España (1641-1653).


Bandos de la Guerra de Sucesión y batallas

 

Asi que tenemos a media España luchando con la otra media por ver que rey les interesa más poner en el trono. Nada de centralistas contra nacionalistas, nada de españolistas contra catalanistas, como muchos en Cataluña quieren hacer creer al vulgo.

Imagen de la serie realizada por TV3, la "tele" oficial de la Generalitat

Cataluña y los catalanes no luchaban por la independencia, ni contra España, ni contra el rey. Luchaban por poner en el trono de España a un rey más afin a sus intereses.

Llamamiento Rafael Casanova a los barceloneses para defender Barcelona del asedio borbonico.

Y, ¿qué pasa en todas las guerras?

Pues que unos ganan y otros pierden, y que los que ganan castigan a los que pierden. Asi, al ganar el bando borbónico Castilla, Navarra, las Vascongadas y el valle de Aran conservan sus fueros. Los perdedores, Aragón, Valencia y el principado de Cataluña pierden los suyos con los decretos de nueva planta.

¿Será capaz de resolver el reto independista catalan Felipe VI, 300 años despues de que Felipe V acabase con los fueros?

 

jueves, 27 de marzo de 2014

...y Cataluña se independizo (Fábula costumbrista ibérica)

Os traigo hoy algo que me ha llegado por correo electrónico, no sé de su veracidad, pero me he reído tanto leyéndolo que me ha parecido interesante compartirlo con vosotros.


"Comentario satírico de un lector de “The Economist”:

Nov 2014
Cataluña vota a favor de la independencia. Artur Mas se convierte en presidente del nuevo estado.

Dic 2014
Cataluña solicita su ingreso en UE. La petición se aprueba y Cataluña se convierte en el 28º miembro.

Mar 2015
La provincia de Soria vota a favor de la independencia y España se la concede.

Abr 2015
Soria solicita su ingreso en la UE. Josep Martinet (nacido Pepe Martínez), representante de Cataluña en la UE, se opone. "Soria no es una nación, Cataluña sí", afirma.
"Sí lo somos...", declara el presidente de Soria. A pesar de la estruendosa oposición catalana, Soria se convierte en el 29º miembro de la UE.
"Ahora todos quieren ser nación", declara Jordi Martinet. "No es justo".

Sep 2015
Bremen se independiza de Alemania y se convierte en el 30º miembro de la UE. Venecia se independiza de Italia, y se convierte en el 31º miembro.

Jul 2017
El proceso se hace contagioso: la UE tiene ahora 125 miembros (25 del país antes llamado España) y 85 idiomas oficiales: catalán, soriano, flamenco, bable, silesio... etc.

Oct 2017
La Comisión Europea anuncia que la UE ya no puede funcionar con tal confusión.
Tras una prolongada discusión en los 8 idiomas se decide que los miembros de la UE deben organizarse en grupos. La prensa los denomina "racimos".

Nov 2017
Los miembros de origen alemán organizan rápidamente su propio “racimo” y deciden darle un nuevo nombre: Alemania.

Dic 2017
Los miembros de origen francés, tras una larga discusión, crean su propio “racimo” al que llaman Francia.

Dic 2017
Los miembros del país antes llamado España crean su propio “racimo”. No se ponen de acuerdo en el nombre por lo que se les conoce como “racimo ibérico”.
Galicia intenta unirse al “racimo irlandés”. “Nosotros también somos celtas”, repite el presidente gallego. "No, no lo sois", responde el presidente irlandés.
Finalmente, Galicia se une al “racimo ibérico”. El País Vasco se une al “racimo” de Georgia, Sicilia y Macedonia, conocido como el "EGSM", con la "E" por Euzkadi.

Ene 2018
Los catalanes tratan de unirse al “racimo alemán”: "Somos los alemanes del Sur, no somos españoles”.
"Estáis en el Sur, de acuerdo, pero no sois alemanes", reciben como respuesta.

Ene 2018
Los catalanes tratan de unirse al “racimo francés”: "Somos prácticamente franceses, no somos españoles". Son rechazados.
Despechados, los catalanes forman su propio “racimo” con Rumania, Albania, Chipre y Kosovo.
Constituyen, pues, el “racimo CRACK”. Cataluña pierde habitantes y decide importar un millón de marroquíes.

Sep 2018
Como la nueva organización resulta inefectiva, Alemania decide abandonar la UE y el euro.
Cierra sus fronteras a “un racimo de chalados” – según la amable expresión del presidente alemán – y crea una nueva moneda: el marco alemán.

Oct 2018
Francia sigue su ejemplo y abandona. Su nueva moneda: el franco. Inicia contactos con Alemania, Holanda, Bélgica y Luxemburgo para crear una nueva unión: "El Mercado Común".

Nov 2018
La UE se colapsa. Reaparecen los controles fronterizos. “The Economist” señala en primera plana: “Nos duele decirlo, pero ya os lo habíamos advertido.”

May 2019
Marruecos invade Cataluña. Cataluña acusa a España de tener acuerdos secretos con los marroquíes. "No los vimos venir…”, declara el presidente ibérico.
Los marroquíes imponen la "sharia" y prohiben los bikinis, el desnudo público y el "alioli" bajo amenaza de penas muy severas.

Ene 2020
Cataluña pide ayuda a sus “hermanos españoles”.
 El país antes llamado España ¡invade Cataluña otra vez! "¿Por qué habéis tardado tanto?”, pregunta Artur Mas.
Cataluña se une al país antes llamado España. El desnudo público, los bikinis y el "alioli" vuelven a ser legales, prácticamente obligatorios.
El país elige un nuevo nombre, España, y una nueva moneda, la peseta. El País Vasco se une a España.

España solicita el ingreso en el "Mercado Común". “Lo pensaremos…” es la respuesta que recibe.

Esta parte la añado yo:

Ene 2320
Los catalanes celebran el Tricentenario de la invasión española de Cataluña. El tataranieto de Artur Mas, Artur Mas y Mas -actual Conseller en Cap- declara "La invasión fue otro ejemplo de la beligerancia e intolerancia de los españoles con el pueblo milenario de Cataluña"

miércoles, 25 de agosto de 2010

La subversión de la Ley

Los Hechos

El viernes pasado, tras la reunión semanal del Consejo de Ministros, la Vicepresidenta De la Vega anunció que el Gobierno va hacer las modificaciones legales oportunas para dar al Gobierno Catalan las competencias que el Estatuto les otorga y que el Tribunal Constitucional ha declarado inconstitucionales. Así se materializaba lo que Rodriguez Zapatero llevaba semanas diciendo, haría lo que fuese oportuno para lograr dar a los catalanes lo que el Constitucional les había negado.

Los Antecedentes históricos 

No nos debe sorprender la actitud de Rodriguez Zapatero, la izquierda en general, y el Partido Socialista en particular, siempre han denostado la legalidad democrática, en otras palabras son alérgicos a la derechos fundamentales y al marco constitucional, solo lo defenderán mientras no estén ejerciendo el poder, a partir de tomar posesión comenzara a prohibir y recortar las libertades individuales, amordazar la libertad de prensa (directa o indirectamente), acotar los derechos fundamentales, cesaran la defensa del Imperio de la Ley, atacaran la independencia de la Justicia, en definitiva, usaran el aparato del Estado para eliminar a la oposición y doblegar la Ley a sus fines.

La historia del PSOE esta llena de ejemplo, su fundador, Pablo Iglesias, al que tantas escuelas, bibliotecas, calles, etc se han dedicado en la geografía española, dijo la bonita frase: 

 "El partido que yo aquí represento aspira a concluir con los antagonismos sociales,... esta aspiración lleva consigo la supresión de la magistratura, la supresión de la iglesia, la supresión del ejercito... Este partido está en la legalidad mientras la legalidad le permita adquirir lo que necesita; fuera de la legalidad cuando ella no le permita realizar sus aspiraciones" (Diario de Sesiones del 5 de Mayo de 1910)

¿Qué pasaría si pusiéramos esta frase en la boca de Aznar? Mucho progre estaría pidiendo la condena a pena capital por fascista.

Pero hay más perlas democráticas, Alfonso Guerra ya dijo:

"Montesquieu ha muerto". Con esta frase daba por muerta la separación de poderes.

Hay que recordar que uno de los gobiernos de Felipe Gonzalez liquido la independencia del Consejo del Poder Judicial al establecer que el Parlamento, es decir, los partidos políticos, nombrase a los miembros de el mismo. Así mismo, otro gobierno de Felipe Gonzalez se cargo el recurso previo de inconstitucionalidad para estatutos de autonomía y leyes orgánicas, provocando situaciones como la vivida con la sentencia del TC sobre el Estatuto de Cataluña.

Pero sin duda el que anticipó la importancia de edulcorar el espíritu de la Constitución a través de la leyes y reglamentos fue Largo Caballero:

"Ah! No es bastante haber hecho una Constitución, porque esta Constitución puede ser falseada después en las leyes complementarias; hay que hacer las leyes complementarias, porque si ahora dejamos el camino libre al enemigo, a los de la derecha, en las leyes complementarias desvirtuarán todo el sentido revolucionario que pueda tener la Constitución" Francisco Largo Caballero - El Socialista, 25 de julio de 1933


Las consecuencias

La Inseguridad Jurídica que crea esta estrategia electoralista del Gobierno de la Nación, órgano que tiene que velar por el cumplimiento del ordenamiento jurídico, es enorme; desde mi punto de vista sitúa la democracia española al nivel de república bananera o régimen cusi-totalitario (p.e. situación de Venezuela, por cierto país aliado del Gobierno de Rodriguez Zapatero y cuyo Presidente tanto admira el inquilino de la Moncloa).

La destrucción de la supremacía de la Constitución en el ordenamiento jurídico supone el derribo del edificio democrático construido desde el año 1978. Hay que recordar que la Constitución, los mecanismos para modificarla y la instauración del Tribunal Constitucional como supremo interprete del Espíritu Constitucional constituyen la piedra fundamental de las reglas de juego que nos dimos los españoles en 1978. Esta estructura no es caprichosa, es a imagen y semejanza de las democracias de nuestro entorno, donde el papel de los tribunales constitucionales esta claramente definido, al igual que en España.

En definitiva la ambición personal, el electoralismo calculado, el sectarismo, la intolerancia a otras formas de pensar y el apego al cargo del camaleonico Rodriguez Zapatero van a lograr dejar España en una situación económica, social, jurídica y democrática muy critica, de la cual nos costara mucho esfuerzo y sacrificio para salir; parafraseando a Winston Churchill, " solo puedo prometeros sangre, sudor y lagrimas".

Esperemos que dirigentes sensatos del PSOE dejen a un lado la disciplina de partido y usen el sentido común para derrocar a Rodriguez Zapatero; antes de que los daños a la Nación y a los españoles sean irreparables.


miércoles, 21 de julio de 2010

Julio, la Democracia y el Estado Moderno

En el mes de julio se celebran dos efemérides muy importantes en la historia de la Humanidad, el 4 de julio, la Independencia Americana, y el 14 de julio, la Revolución Francesa. Estos dos eventos marcan el comienzo de la Edad Contemporánea, pero sobre todo pusieron las bases del Estado Moderno y el sistema democrático.

La Declaración de la Independencia Americana, leída en Filadelfia el 4 de julio de 1776, supone el nacimiento de la nación americana y de la democracia más antigua que sigue funcionando actualmente, pero no por ello con una de las mejores cartas magnas.


Preambulo de la Declaración de la Independencia de los EE.UU. de America

When in the Course of human events, it becomes necessary for one people to dissolve the political bands which have connected them with another, and to assume among the powers of the earth, the separate and equal station to which the Laws of Nature and of Nature's God entitle them, a decent respect to the opinions of mankind requires that they should declare the causes which impel them to the separation.

We hold these truths to be self-evident, that all men are created equal, that they are endowed by their Creator with certain unalienable Rights,[71] that among these are Life, Liberty and the pursuit of Happiness. That to secure these rights, Governments are instituted among Men, deriving their just powers from the consent of the governed, That whenever any Form of Government becomes destructive of these ends, it is the Right of the People to alter or to abolish it, and to institute new Government, laying its foundation on such principles and organizing its powers in such form, as to them shall seem most likely to effect their Safety and Happiness. Prudence, indeed, will dictate that Governments long established should not be changed for light and transient causes; and accordingly all experience hath shewn, that mankind are more disposed to suffer, while evils are sufferable, than to right themselves by abolishing the forms to which they are accustomed. But when a long train of abuses and usurpations, pursuing invariably the same Object evinces a design to reduce them under absolute Despotism, it is their right, it is their duty, to throw off such Government, and to provide new Guards for their future security




La Carta Magna Americana, creada el 17 de septiembre de 1787, hace ¡la friolera de 223 años!, establece un inteligente sistema de frenos y contrapesos entre los tres poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. El objetivo último de los Padres de la Constitución fue evitar el despotismo y amparar la primacía de los derechos del individuo sobre los del Estado.

Texto del preámbulo de la Constitución Americana

We the People of the United States, in Order to form a more perfect Union, establish Justice, insure domestic Tranquility, provide for the common defence, promote the general Welfare, and secure the Blessings of Liberty to ourselves and our Posterity, do ordain and establish this Constitution for the United States of Americ”

Ojala en la democracia española hubiese los sistemas de frenos y contrapesos de la democracia americana, así evitaríamos que el Parlamento fuera un mero seguidor de la decisiones del Ejecutivo de turno y el poder Judicial un espejo de la composición del Parlamento. Esto evitaría situaciones tan absurdas y dañinas como la ocasionada por la tramitación del Estatuto de Cataluña y la sentencia del Tribunal Constitucional.


El 14 de julio de 1789 se produce la toma de la Bastilla y con ella acaba el Antiguo Régimen. La Revolución Francesa supuso el fin del gobierno absolutista de la monarquía y su designio divino, transfiriendo la soberanía al pueblo, llevando a la práctica real lo que los teóricos del Despotismo Ilustrado trataron de tutelar desde las monarquías absolutistas.

Algunos de los grandes avances que trajo loa Revolución Francesa son:


  • La separación Estado-Iglesia, ya anticipada por el Despotismo Ilustrado


  • La separación de los tres Poderes del Estado


  • La Declaración de los Derechos del Hombre


  • La organización del Estado Moderno: el principal ideologo e impulsor de este fue Napoleón Bonaparte

A pesar de las efemérides tan relacionadas con la democracia y sus bases, el mes de julio de 2010 en España esta siendo un ejemplo de adulteramiento del nuestra Carta Magna. Así el Presidente del Gobierno se permite prometer restituir a los catalanes, con los cambios legislativos necesarios, los recortes establecidos por la sentencia del TC sobre la constitucionalidad del estatuto Catalán.  Entra en vigor de la nueva Ley del Aborto que es un atropello de uno de los principios del Derecho Natural, el derecho a la vida, y al artículo 1º de la Declaración de los Derechos del Hombre: "Los hombres han nacido, y continúan siendo, libres e iguales en cuanto a sus derechos".

jueves, 15 de julio de 2010

Debate sobre el Estado de Zapatero

Hoy en el Parlamento de la Nación se ha escenificado una obra teatral:

- Zapatero ha representado dos papel muy peligrosos; el primero es el que lleva un par de años haciendo, el de Dr.Hyde y Mr. Jeckyl. Esta personalidad trastornada le permite decir una cosa y la contraria y no ruborizarse, es decir, un día establece "líneas rojas de la reforma laboral y nunca abaratará el despido" y a los meses recorta la indemnización por despidonde 45 a 28 días. El segundo personaje es el que más miedo da, es el de retorcedor de la Ley con tal de mantenerse en el sillón. Ante la presión del PSC, ZP esta dispuesto ha publicar leyes que permitan subvertir el dictamen del TC con tal de contentar a los nacionalistas catalanes.

- El bodebil nacionalista, con el PSC a la cabeza, ha representado a la dama despechada que se siente despechada por la sentencia del TC sobre el Estatuto de Cataluña.

- Rajoy ha desempeñado el papel persona sensata que le dicen al "rey que anda desnudo" y que lo mejor que puede hacer es " vestirse e irse"

Si Zapatero se creyese lo que dice, estando tan dispuesto a "tomar las medidas que sean necesarias aunque no sean populares, ya que es un hombre de Estado; no como Rajoy", lo que debería hacer es dimitir e irse; pero no, no esta dispuesto, sus única obsesiones son mantenerse en " el sillón" y reescribir la historia.

lunes, 5 de julio de 2010

El nudo gordiano de Zapatero

Corría el otoño electoral de 2003, cuando Zapatero, al igual que  Gordias, anudo un nudo del cual no se ha podido deshacer, embrollandolo cada día más, se diría que va a acabar ahogado por él.  en aquella tarde mitinera, ante un Palau totalmente abarrotado, el Presidente prometió:

"Apoyaré el estatuto que salga del Parlamente de Cataluña".

Desde entonces, el parto del Estatuto Catalan ha ido liando hasta conformar un nudo gordiano, tan dificil de desatar como el de la leyenda. Es más, la solución que exige deberá ser tan imaginativa y arriesgada como la tomada por Alejandro Magno:

"Es lo mismo cortarlo que desatarlo"

Ayer, las primeras palabras del Presidente Rodriguez, tras conocer el fallo del Tribunal Constitucional (TC) sobre el recurso de inconstitucionalidad del Estatuto de Cataluña, presentado por el PP, el Defensor del Pueblo y otras instituciones, fueron:

"Mi doble satisfacción: por el esfuerzo realizado para dar cauce a la voluntad de reforma, y por haber esta prosperado en sus objetivos esenciales al amparo del marco constitucional"
Sin comentarios.

Reproduzco integramente el editoral de El Mundo de ayer, 4 de julio, porque me parece insuperable.

El parto de 'Torcuata'

Ayer se cumplieron 34 años de aquel 3 de julio de 1976 en que el último presidente de las Cortes franquistas, el tan altivo y distante como inteligente y agudo Torcuato Fernández Miranda, pronunció ante la prensa, al término de una reunión clave del Consejo del Reino, la frase destinada a convertirse en el abrelatas institucional de la Transición: «Estoy en condiciones de ofrecer al Rey lo que el Rey me ha pedido».







También era un sábado muy caluroso. En el Madrid efervescente y ansioso que, a falta de partidos legales, vivía el apogeo de los cenáculos políticos prevalecieron durante unas cuantas horas dos noticias -una mala y una buena- que resultaron ser igualmente falsas. La mala era que el arrogante catedrático asturiano, altamente valorado por el Rey, pero poco querido entre sus coetáneos, no sólo había doblado la mano del Consejo del Reino, sino que tenía la desfachatez de jactarse públicamente de ello. La buena, que, gracias a esa imposición, Don Juan Carlos iba a cerrar de forma inminente la crisis abierta tras la dimisión inducida de Arias Navarro con el nombramiento de José María de Areilza, el favorito de intelectuales, aperturistas y demócratas en general, como nuevo presidente del Gobierno.






Pero a las ocho y media de la tarde, ante la estupefacción general, TVE anunció la designación de Adolfo Suárez. El nombre del cosmopolita Areilza ni siquiera había estado en una terna en la que relucían las figuras de Federico Silva y Gregorio López Bravo, paladines de las dos familias «católicas» del régimen, y en la que el finalmente elegido parecía ir de mera comparsa. Eso es, al menos, lo que creyeron la mayor parte de los 16 miembros del Consejo del Reino que durante dos días habían ido cribando una lista de 32 nombres, sin que Fernández Miranda les transmitiera ninguna consigna previa. Su habilidad había consistido en ir haciendo avanzar al candidato del Rey sin que se notara, apuntando sutilmente cualidades coincidentes con las de Suárez, hasta situarle en la última votación como alternativa al candidato indiscutible del sector azul, Rodríguez de Valcárcel, cuya grave enfermedad -¡qué lástima que Alejandro…!- fue oportunamente enfatizada.






Ese era el verdadero significado de la frase, aparentemente campanuda y fatua. Fernández Miranda había conseguido que un órgano colegiado, integrado por personalidades de peso, celosas de su reputación y su conciencia, adoptara libremente una decisión inimaginable para quien no estuviera en el secreto, pues como el propio Adolfo Suárez decía de sí mismo, él no era, dentro del escalafón del régimen, sino «un chusquero de la política».






Lo que estoy evocando no es una mera escaramuza para curiosos de la historia reciente, porque al «estar en condiciones de ofrecer al Rey» eso que el Rey le «había pedido», Fernández Miranda estaba dando el paso decisivo para transformar la democracia orgánica franquista en una monarquía constitucional, mediante una técnica providencialmente diabólica: «De la Ley a la Ley, sin apartarse de la Ley». A partir de ese primer sábado de julio el proceso ya no tuvo vuelta de hoja.






Cuando en diciembre de 2004 yo me permití asimilar los primeros balbuceos de María Emilia Casas como presidenta del Tribunal Constitucional, poniendo en duda el concepto de Nación española que le correspondía proteger, a aquella estrategia de desmontaje del franquismo desde dentro, hasta el extremo de rebautizarla como Torcuata Fernández Miranda, uno de los hijos del ilustre difunto me envió una carta impregnada de toda la acidez que ocasionalmente podía caracterizar a su padre, pero desprovista de la honda perspicacia que nunca le abandonaba. Pese a haber hecho una estimable carrera política, aquel hombre no había entendido nada.






Yo no estaba equiparando ni la altura intelectual, ni la talla moral, ni el papel político de ambos personajes, sino su hoja de ruta, su técnica jurídica, su receta para producir un cambio constitucional por vía de deslizamiento. En ese momento el proyecto de Estatut, promovido por Maragall y Zapatero, aún estaba cociéndose en el horno de la ponencia del Parlamento catalán y dominaban los pronósticos de quienes auguraban que nunca pasaría de esa fase, pero las alocadas reflexiones del presidente sobre la Nación como «algo discutido y discutible», combinadas con esa inaudita pulsión autodestructiva de la guardiana del orden constitucional, ya auguraban lo peor.






Por eso escribí: «En manos de la señora Casas no está, afortunadamente, cambiar la Constitución, pero sí señalar el camino para hacerlo… Estimulando con sus palabras a prefigurar, a través de la reforma del Estatuto catalán, los hechos consumados que deberían obligar al PP a rendirse a la evidencia de una mutación de facto de la realidad constitucional, cualquiera diría que la señora Casas anhela poder pronunciar algún día la misma frase que supuso la apoteosis del cínico catedrático asturiano que dinamitó el franquismo: "Estoy en condiciones de ofrecer al presidente Zapatero lo que el presidente Zapatero me ha pedido"».






Pues bien, ese día llegó el lunes cuando, tras urdir un último apaño a dos bandas con los incondicionales del Gobierno y el Dúo Sacapuntas, María Emilia Casas logró que el Tribunal Constitucional avalara por seis votos contra cuatro la legalidad de la mayor parte de los artículos del Estatut. Es cierto que lo que a Torcuato Fernández Miranda le costó unos meses de gestación, y día y medio de ejecución, ha supuesto en el caso de su émula un elefantiásico parto de más de cuatro años de contracciones y espasmos; y también es cierto que la tesis de Carlos Marx -a propósito de los golpes de Estado de Napoleón I y Napoleón III- de que la Historia siempre se repite como farsa, ha quedado refrendada en este caso con especial intensidad esperpéntica. Pero, o mucho me equivoco, o también ahora hemos cruzado el punto de no retorno en el tránsito del régimen constitucional del 78 a otro de perfiles como mínimo inquietantes.






Sólo su obsesión por la conquista del poder a corto plazo explica la mezcla de conformismo e incluso alivio con que el PP de Rajoy ha acogido el fallo y el propio Aznar se ha quedado corto. Es cierto que hasta que no se confirme la literalidad de la sentencia en lo que se refiere a las 24 «interpretaciones conformes», no se podrá emitir un juicio definitivo, pero, a juzgar por lo filtrado, tendremos que pasar de lo simplemente desastroso a lo decididamente catastrófico, pues ya sabemos que en todo lo esencial se trata de una resolución encaminada a facilitar el desbordamiento del marco constitucional fingiendo que lo preserva.






Los ejemplos son innumerables, empezando por el ardid del preámbulo. Lo que en el fondo ha hecho el Alto Tribunal al enfatizar algo tan obvio como que la autodefinición de Cataluña como Nación carece de «eficacia jurídica» -faltaría más- es blanquear su inclusión como verdad revelada e hito de referencia del relato nacionalista del que se desprende el resto de la norma. Si el Tribunal hubiera querido zanjar de verdad esa cuestión seminal, habría anulado el preámbulo. Al consentir su vigencia con esa especie de nota a pie de página, no viene sino a potenciar el carácter de asignatura pendiente de la reivindicación soberanista. Menudo precedente para cualquier norma jurídica: con la coartada de que lo afirmado no es de aplicación práctica, cabe a partir de ahora incluir en ella postulados que distorsionen o incluso neutralicen su propia sustancia. ¿Qué broma es ésta, alegarán las generaciones venideras, de que a quienes se han definido institucionalmente como Nación se les trate de contentar con un simple estatuto de autonomía? Pero hoy la pregunta debería ser a la inversa.






Ítem más, si los magistrados Aragón y Jiménez hubieran votado contra los demás artículos que establecen «los derechos históricos» como fuente de soberanía, proporcionan a las instituciones catalanas competencias exclusivas del Estado -de manera flagrante en materia de política exterior- o las sitúan en un plano de bilateralidad con las españolas, su actitud habría sido coherente. Pero como no lo han hecho, quedo a la espera de conocerlos -y de seguir su trayectoria, nombramientos, condecoraciones y demás recompensas- para dictaminar si es que son demasiado tontos -los más tontos de varias promociones de juristas- o demasiado listos.






El otro gran brindis al sol es el de las «interpretaciones conformes». Con razón apuntaba el jueves Secondat, que algo sabe de la materia, que mantener la vigencia de una norma con la salvedad de que debe entenderse de una manera determinada, supone lavarse las manos al modo del «despreciable Pilatos». Sobre todo cuando esa acepción es la menos obvia de todas las posibles y el tribunal no tiene mecanismos de control directo que garanticen el acatamiento de sus restricciones.






De nada sirve que se anule la caracterización del catalán como idioma «preferente» si se da por buena su condición de «lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza». Sobre todo cuando una patética «interpretación conforme» no sólo preserva la inmersión obligatoria, es decir, el circuito único de enseñanza en catalán y por lo tanto la inaudita imposibilidad de estudiar en español en una parte de España, sino que lo hace mediante la cínica simulación de que ni ese atropello está sucediendo, ni está en el ánimo del legislador fomentarlo. Si lo publicado esta semana es lo que finalmente aparece en la sentencia estaremos ante la mayor vileza intelectual que se recuerde y Casas, Sala, Gay, Pérez Vera y el Dúo Sacapuntas merecerán que los viandantes les digan de todo menos bonitos durante el resto de sus vidas.






No sólo se trata del abuso más grave que va a quedar convalidado, sino también del ejemplo más elocuente de la esterilidad de las «interpretaciones conformes». ¿O es que alguien cree que por muy clarificadora que hubiera sido la pérfida digresión de los magistrados, el Gobierno desandaría ahora su decisión de no recurrir la Ley de Educación catalana, después de haber sacrificado el propio pacto de Estado sobre la Enseñanza promovido por Gabilondo, con tal de no molestar al PSC?






Ya han oído a Artur Mas. Al mantener abiertos tantos melones, el Constitucional va a impulsar no sólo décadas de litigios en torno a los límites del Estatut, sino décadas de negociaciones políticas sobre cómo interpretar las «interpretaciones conformes». Y con una manga tan laxa por parte del Tribunal, lo determinante va a ser el número de escaños que necesite el gobernante de turno de las fuerzas políticas catalanas. Como bien ha apuntado Salvador Sostres, vuelve el tiempo de los «pescadores» avispados en el río revuelto de la ambigüedad legal y la aritmética parlamentaria. Zapatero no sólo no ha cerrado así el proceso autonómico, sino que ha reabierto una subasta al alza de la que no querrá quedar excluido nadie. Si él mismo acaba de dar el peor de los ejemplos prometiendo «reforzar» el Estatut, devolviéndole parte de las competencias judiciales incluidas en los artículos directamente anulados por el Tribunal, qué no estará dispuesto a hacer cuando la materia sólo afecte a las «interpretaciones conformes».






Total, que desde ahora queda consagrado un nuevo modelo de Estado en el que, como en la granja de Orwell, todas las comunidades son iguales, pero hay una que es mucho más igual que las demás. Si alguien hubiera dicho hace unos años que el Tribunal Constitucional avalaría este convoluto entre la infamia y la chapuza, habría sido tomado por tan fantasioso o incluso demente como el que en los 70 hubiera pronosticado que el Consejo del Reino incluiría a Adolfo Suárez en una terna de candidatos a la presidencia del Gobierno. Ahí es donde entran en juego las arriesgadas parteras de estas criaturas imposibles, loadas para siempre si el niño sale guapo, como le ocurrió a Torcuato, o cubiertas de perpetuo oprobio, si lo que se alumbra es un monstruo como creo que le ocurrirá a Torcuata.





¿Y cómo se casa esta dura evaluación con toda la pirotecnia de la ampulosa indignación de Montilla y gran parte de la clase política catalana? La respuesta es fácil, pues su estrategia es la de quien habiéndose apropiado de algo que no le corresponde -potestades y competencias anejas a la soberanía nacional- pone el grito en el cielo porque se le obliga a devolver una pequeña parte, buscando la garantía de que le será «restituido» antes o después.




Churchill lo explicó muy bien al resumir lo ocurrido en la conferencia de Múnich sobre Checoslovaquia: hubo un tipo que «en vez de apoderarse de las vituallas que había sobre la mesa, aceptó que se las sirvieran plato a plato»; ese tipo «exigió una libra» y los otros se la dieron; después «exigió dos libras» y, como eso ya era intolerable, los otros lograron convencerle «de que se contentara con una libra, diecisiete chelines y seis peniques, y el resto en promesas de buena voluntad». Y claro que, aunque vulneren los derechos humanos, no estoy equiparando ni a Montilla con Hitler, ni a sus socios con los nazis pues, como ya advertí en mi videoblog cuando Cospedal le llamó «fascista», hasta para profesar ideas aberrantes hay que creer en algo distinto del sillón en el que se aposenta el molt honorable culo.


Autor: pedroj.ramirez@elmundo.es

miércoles, 30 de junio de 2010

La "cagada" de la sentencia sobre el Estatuto

Tras casi cuatro años de debates, con los mandatos de varios miembros del Tribunal  prorrogados "sine die", con vacantes no cubiertas y con el mandato de la Presidenta prolongado torticeramente, la sentencia emitida ayer con el objetivo de contentar a todos es un verdadero "churro" juridico y un desproposito, además de no contentar a nadie.

En el borrador de sentencia conocido ayer, de los 126 artículos recurridos se declaran:
  1. 14 artículos inconstitucionales (lengua propia, defensor del pueblo, competencias exclusivas del Estado y Poder Judicial)
  2. 27 artículo bajo sospecha, sujeta su constitucionalidad a ser interpretados según las recomendaciones del TC
Y, no menos importante, se declara carente de valided juridica la declaración de "Cataluña como Nación" en el preambulo.

El futuro del Estatuto, tras el "parto de los montes" del TC, es oscuro ya que se va a abrir un periodo más o menos largo de disputas judiciales entre la Generalidad Catalana y el Gobierno de la Nación.

Parece ser que los miembros del Tribunal Constitucional (TC), con su Presidenta a la cabeza, no han aprendido las lecciones que nos da la historia sobre sentencias fiasco emitidas por el Tribunal. La más sonada fue la que declaró constitucinal la expropiación de RUMASA y que tras 27 años de la misma puede costarle al Contribuyente cerca de 18.000 millones de euros (el 1,5% del PIB). En dicha sentencia hubo un empate, que fue deshecho por el voto de calidad del Presidente.

Os recomiendo que leais la siguiente entrada del blog Contencioso.es  titulada "Perplejidades ante la Sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto Catalán" , ya que recuerda algunas "verdades del barquero" sobre las reglas de juego que nos dimos los españoles el 29 de diciembre de 1978.



Nota: la imagen es del ejemplar de la Constitución Española (CE)  firmado por S.M. el Rey el 26 de diciembre de 1978, con el escudo vigente y, por tanto, "plenamente constitucional" aunque la CE no diga nada a cerca del esudo de armas del Reino de España.

miércoles, 21 de abril de 2010

A vueltas con el Estatuto de Cataluña y el tribunal Constitucional


Constitución Americana

La democracia (del griego "δημοκρατία", compuesto de las partículas "demos" que significa pueblo y "cracia" poder)  tal y como lo conocemos actualmente nace en el siglo XVIII en la Revolución Francesa y la Independencia Americana, aunque existe el precedente del sistema político de la Inglaterra del siglo XVI.


Los padres de la Constitución Americana, muy influidos por Montesquieu, elaboraron una constitución que consagraba el principio de frenos y contrapesos entre los tres Poderes del Estado (Legislativo, Ejecutivo y Judicial) para evitar la tiranía.


Hoy asistimos en España al intento de subyugar unos de los tres poderes del Estado, el Judicial, a los otros dos poderes, en relación a la decisión que el Tribunal Constitucional tiene que hacer de los 2 recursos contra la aprobación del Estatuto de Cataluña.


Las historia de este proceso tiene tintes esperpenticos gracias a las torpezas del Presidente Rodriguez Zapatero. 


Resumen de los hechos:


1. En la campaña electoral del 2003, cuando todas las encuestas le dan como perdedor, José Luis Rodriguez promete en el Palau Sant Jordi

  «apoyaré la reforma del Estatuto que apruebe el Parlamento catalán»

2. Una vez elegido Presidente, en lugar de dar marcha atrás en este espinoso tema, la vertebración del Estado, se empeña en seguir adelante y hacer de la reforma del estatuto uno de los ejes de su política. Aqui se ve reflejado su poca estatura de Hombre de Estado, a diferencia de lo hecho por Felipe González con su promesa electoral del año 82 de sacar a España de la OTAN.


3. Ante los recursos interpuesto por el Partido Popular, el Defensor del Pueblo (político del PSOE) y del Gobierno de Murcia contra el Estatuto Catalán, aprobado por Parlamento Catalán el 30 septiembre de 2005, el 30 de marzo de 2006 por el Congreso de los Diputado y refrendado por referéndum popular el 18 de septiembre de 2006 (sólo 4 de cada 10 catalanes votaron a favor) [Para saber más sobre la cronologia del Estatuto Catalán] el Presidente del Gobierno decide asegurarse una mayoría de magistrados "progresistas" en el Alto Tribunal prorrogando el mandato de su Presidenta que vencía en 2007.


4. Ante el curso que toma el  debate en el seno del Tribunal Constitucional, el Gobierno se empieza a poner nervioso ante el naufragio de su buque estrella, la reforma del Estatuto Catalan, así asistimos al bochornoso espectáculo de la bronca de la Vicepresidenta del Gobierno, Fernández de la Vega, a la Presidenta del Constitucional en el Día de la Hispanidad del 2007.



5. Desde el año 2007, asistimos a los ataque por parte de los políticos catalanes y del PSOE al Tribunal Constitucional ante una eventual sentencia que declare inconstitucional gran parte del Estatuto Catalán. Trata de deslegitimar al Alto Tribunal diciendo que el Estatuto ha sido votado por el Pueblo Soberano en un referéndum, y que unos jueces no pueden alterar la voluntad popular. La culpa de poner al Tribunal Constitucional en esta situación es del PSOE, por haber derogado el recurso previo de anticonsticionalidad en el año 85 (Ley organica 4/1985), este mecanismo impedía que la leyes recurridas entrasen en vigor antes de una decisión del Tribunal sobre el recurso planteado.


Así, tras 4 años, seguimos sin sentencia del Tribunal Constitucional, mientras tanto, el Gobierno y el Parlamento Catalán se dedica a desarrollar el Estatuto a través de leyes y disposiciones, preparando un verdadero aquelarre en el caso de que el Estatuto sea declarado anticonstitucional y haya que desmontar todo el entramado jurídico de él derivado.


El único responsable de este desaguisado es una persona, José Luis Rodriguez Zapatero por:

  1. Impulsar una reforma del Estatuto que nadie quería (sólo 4 de cada 10 catalanes  han votado a favor)
  2. Por prorrogar el mandato de la Presidenta del Tribunal con ánimo de mantener una mayoría de jueces "progresistas" para asegurarse una sentencia "suave"
  3.  Por presionar al Alto Tribunal para que no haya una sentencia que destruya el Estatuto por ser anticonstitucional.

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